| El Financiero.- México, 10 de julio. La reforma hacendaria sólo es aceptable en la medida en que el gobierno sea transparente y los ciudadanos exijan una rendición de cuentas a cada uno de los servidores públicos, alertó Ricardo González Sada.
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) acusó que la iniciativa fiscal del gobierno pretende, como era previsible, que los mexicanos paguen más impuestos.
Esto es así porque se requiere fortalecer la capacidad financiera del gobierno para que cumpla a cabalidad con su responsabilidad, explicó.
Sin embargo, el líder del llamado sindicato patronal sentenció: "no nos cansaremos de decirlo, no se vale cobrarle más a los mismos que siempre pagamos".
Lo que se requiere en el país, añadió, es que más mexicanos le entren con su contribución.
En su videomensaje a los centros patronales que integran la Coparmex, González Sada aseguró que los empresarios harán su esfuerzo para contribuir más, pero también hay que exigir todas las garantías posibles para que los recursos adicionales se gasten bien, "desde la captación hasta el ejercicio del último quinto".
Desde la perspectiva del empresario, el Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas Públicas es una medida acertada, y sostuvo que los ciudadanos estarán muy atentos para que esa nueva entidad cumpla sus funciones.
Apuntó que el Consejo "sólo podrá cumplir cabalmente su función si es absolutamente transparente y se deja acompañar muy de cerca por los ciudadanos".
Asimismo, admitió que la intención de homologar la contabilidad gubernamental en todos los niveles es indispensable, pues hoy en día es un motivo de opacidad de los recursos públicos.
Es imposible, dijo, seguir lo que pasa con los fondos que salen de la federación, pasan a los estados y llegan a los municipios.
El dirigente empresarial planteó que no se deben aceptar argumentos basados en un concepto erróneo de soberanía de los estados.
"Si las entidades reciben recursos de los ciudadanos, tienen que rendir cuentas", apuntó.
Ricardo González pidió reconocer la necesidad de reunir recursos para el desarrollo de la sociedad.
"Pero antes necesitamos mucha confianza; sólo la transparencia y la rendición de cuentas en el gobierno harán posible reunir esa confianza; únicamente la participación ciudadana hará que esos recursos se conviertan en desarrollo y prosperidad para todos."
Expresó que la falta de decisión política ha permitido que el margen de maniobra del gasto del gobierno se estreche a puntos extremos.
En estos días, recordó, sólo poco más de 9 por ciento del gasto se puede reasignar, el resto ya está comprometido en áreas que van desde la deuda pública hasta las pensiones.
A ello hay que sumarle el hecho de que el gasto corriente y no las inversiones públicas ha venido ganando la partida.
Especificó que de 2000 a 2006 la inversión creció 0.5 por ciento respecto del Producto Interno Bruto (PIB).
En cambio, en esos mismos siete años, el gasto corriente subió en 1.4 puntos del PIB, es decir, casi tres veces más.
Estos datos permiten suponer que el gasto público en el país no tiene el suficiente fuerza para acelerar el desarrollo, ni alcanza para educación e infraestructura, lamentó.
Pero tampoco, aseveró, se cuenta con los recursos suficientes para asegurar por lo menos los servicios de salud para los mexicanos.
Además, acotó, hacen falta recursos para combatir la delincuencia, que ha ganado terreno hasta el grado de amenazar la seguridad nacional. |